viernes, 26 de agosto de 2011

BLACKWOOD MANOR: Cápítulo 6 (6/8)

Harriet observó a Adam alejarse, con pasos seguros y elegantes. Sin ser consciente realmente de lo que hacía, suspiró profundamente y sonrió satisfecha. Su voz profunda y seductora, seguía resonando en su mente con aduladora insistencia: "¿Y qué ocurriría, si es eso realmente lo que estoy haciendo, Miss Beckesey?".
-       Ha sido un placer- oyó decir a una suave voz masculina. Harriet despertó de sus ensueños y desvió la vista.
A su lado, un galante Richard Thograwn besaba la mano enguantada de Agnés. La tímida joven inclinó su cabeza débilmente, y tomó asiento. Harriet esperó que alzara la vista para hablarle, pero eso jamás sucedió. Preocupada, observó que su prima estrujaba entre sus manos el abanico y que temblaba levemente.
-       Agnés, querida, ¿estás bien?- la interrogó.
Agnés alzó la vista, dubitativa. Podía entrever en sus ojos miedo, y también, culpabilidad e impotencia. Harriet se acercó a ella y cogió una de sus manos.
-       Agnés...- le dijo-. ¿Qué es lo que te pasa? Dímelo.

-       Harriet, yo...- titubeó la joven-. Él me ha sacado a bailar... Yo me negué. Me negué, de veras, y... y aún así...- aseguraba con voz temblorosa. Harriet observó que sus comenzaban a llenarse de lágrimas, e intentó calmarla. La angustia contrajo su corazón dolorosamente al ver a su prima en tan deplorable estado.

-       Querida, tranquila. No ha pasado nada.

-      Harriet, yo me negué... Yo no quería bailar con él, pero me sacó... a la fuerza...- insistió-. Y no pude hacer nada...
Harriet abrió los ojos, sorprendida.
-       ¿A la fuerza? Agnés, ¿quién ha sido? ¿Mr. Thograwn?
Agnés negó con la cabeza.
-       Mr. Ranford- contestó la joven con voz temblorosa.
Harriet no podía dar crédito a sus palabras. ¿Julián Ranford? ¿Julián Ranford la había sacado a bailar forzadamente, a pesar de haber recibido una negativa por respuesta? ¿Qué hombre se dice llamar caballero y se comporta de tal manera? Indignada como estaba, hubiera deseado en ese mismo instante enfrentar al causante de la desgracia de su prima, pero decidió que lo más importante en aquél momento era calmar a Agnés. La pobrecilla parecía a punto de entrar en una crisis de nervios, y si no la tranquilizaba en ese mismo instante, podría ponerse a llorar ahí mismo, cosa que resultaría vergonzosa y absolutamente inapropiada, aunque tuviera toda la razón del mundo para gritar a los cuatro vientos la injuria sufrida.
-      Agnés, escúchame. A pesar de lo que te haya dicho Sofía, que bailaras con Julián Ranford no es malo- dijo estrechándole la mano con ternura.

-       Él no ha tenido mi consentimiento- contestó su prima.
Harriet asintió.
-       Querida, préstame atención. Julián Ranford es un hombre como cualquier otro, orgulloso y arrogante. Aunque él se sienta indiscutiblemente superior al resto, costumbre muy arraigada también en los hombres, el rechazo de una mujer hermosa constituye el peor de los castigos a su muy acentuada y elevada autoestima- le explicó-. Esto no significa que justifique su conducta. ¡En absoluto! Es totalmente reprobable, y admito que de haber estado en tu lugar, seguramente el muy distinguido caballero habría acabado con un buen golpe en mejilla- aseguró la joven. Agnés no pudo evitar sonreír, seguramente al imaginarse al orgulloso de Julián Ranford en una situación tan comprometedora-. Pero claro, eso habría sido muy poco decoroso. Tu reacción ha sido loable, ya que perfectamente pudiste haberlo desenmascarado y sumirlo en la peor de las vergüenzas.  
-       ¿Crees que he actuado bien?
-       Divinamente- contestó Harriet dirigiéndole una sonrisa llena de simpatía y comprensión.
Agnés también sonrió, y la expresión de su mirada poco a poco volvió a su sempiterna serenidad.
-       Lo que no debemos permitir ahora, es que el insufrible de Julián Ranford crea que ha logrado perturbar tu ánimo. Debes ser fuerte, y demostrarle que no le temes a él ni a ninguno de los caballeros que hay en esta salón.- La rubia muchacha asintió, y alzó la barbilla-. Pero por otro lado...
Harriet dejó la frase en el aire, despertando la curiosidad de su prima por saber el resto.
-       ¿Por otro lado qué, Harriet? ¿Qué ibas a decir?- la interrogó.
Harriet esbozó una sonrisa pícara, y contestó a su pregunta:
-       Que, por otro lado, y a pesar de sus pésimos modales, no puedes negar que Julián Ranford es bastante atractivo.- Agnés sonrojó hasta la punta de sus cabellos y bajó la vista-: Y quién sabe- continuó Harriet, abanicándose con languidez-, quizás esté interesado en tí, y sólo desee llamar tu atención.
Harriet se dedicó a observar la reacción de su prima, preguntándose si ella estaría interesada en Julián Ranford o no, pero una suave risilla, que reconoció como la de Sofía, la obligó a apartar su mirada de Agnés. Ciertamente impresionada, contempló a Sofía cogida del brazo de Mr. Dorian Fenwick. Ambos conversaban con tal fluidez y naturalidad, que a Harriet le costaba creer que hace unos pocos instantes ambos fueran absolutos desconocidos. Pero, en especial, le llamaba fuertemente la atención la conducta de Sofía, la que sonreía con mayor frecuencia de la que acostumbraba hacerlo, y con una facilidad nada común en ella. Harriet habría podido hasta jurar que, la siempre comedida y seria Sofía, estaba disfrutando de la compañía masculina.
Mientras se abanicaba, y sin demostrar demasiado interés en la escena, siguió a la pareja atentamente, poniendo atención en cada uno de sus gestos y conductas. En sus pocos años de existencia, había aprendido que el lenguaje corporal de las personas decían mucho más que mil palabras; sólo bastaba una sonrisa, el movimiento de una mano, la postura de su cuerpo, la expresión de su rostro o una fugaz mirada, para conocer sus intenciones. "No juzgues con ligereza, querida mía, y obsérvalo todo", le había aconsejado Clarisse en más de una ocasión. "No es necesario hablar con una persona para saber lo que quiere, basta con saber interpretar".
-       Miss Sofía, ha sido un verdadero placer- susurró Dorian Fenwick, besando su mano con extrema lentitud. Alzó la mirada, y envió a la joven una sonrisa ladeada-. Me atrevo a solicitarle a usted otra pieza antes de que acabe el baile, ¿acepta usted mi invitación?
Sofía asintió sin apenas dudarlo.
-       No tengo inconveniente, Mr. Fenwick.

-       Me complace oír eso, mi estimada dama- aseguró él sonriendo con complaciencia
El ilustre caballero, se dio la media vuelta, momento que utilizó para enviar una intensa mirada a Harriet. La joven sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo por entero, y apartó la mirada de inmediato. Le parecía increíble cómo ese hombre lograba hacerla sentir tan incómoda...

Harriet suspiró y fijó su vista en Sofía. ¿Era su imaginación o tenía las mejillas arreboladas? La observó estirarse los pliegues del vestido con desinterés, y luego sonreír sin motivo alguno.
-       ¿Sofía?- la interrogó. La joven alzó la vista, sorprendida-. ¿Lo has pasado bien con Mr. Fenwick?

-       Ha sido...agradable- contestó Sofía recuperando poco a poco su habitual carácter, como si la voz de Harriet hubiera interrumpido sus ensoñaciones y le hubiese molestado aquello.

-      ¿Agradable?- insistió su prima-. Por la expresión de tu rostro y la sonrisa que esbozaban tus labios hace unos pocos instantes, yo diría que lo has pasado mucho más que agradable.
Sofía abrió su abanico con un abrupto movimiento y lo agitó con una rapidez de la que, seguramente, ni siquiera fue consciente.
Tras unos instantes, una nueva pieza musical comenzó a resonar en la habitación. Harriet recordó haberla escuchado en otro baile, en aquél en que se había conocido con Alexander y habían charlado y bailado toda la noche. Inconscientemente, la joven dirigió la vista hacia el otro extremo del salón, donde Adam Wontherlann se encontraba compartiendo con los demás caballeros jóvenes de la fiesta. Recordó el baile que hace pocos instantes habían disfrutado, las conversaciones, las miradas, la sensación de haber estado por horas enteras- ¡días infinitos!- dando vueltas al son de una melodía única y desconocida... Una melodía cuyo compás, recordaba, iba al mismo ritmo de su propio corazón. ¿Había sentido él lo mismo? ¿Acaso Adam también...?
-       Miss Beckesey, ¿me concede este baile?- oyó una voz familiar dirigirle la palabra.
Harriet sintió que el corazón se le detenía, y que, de pronto, un frío interno se adueñaba de todos sus órganos, de miembros y de su cuerpo entero.
Con suma lentitud, la joven se dirigió a la alta figura masculina, que le ofrecía un brazo tan galantemente. Harriet aguantó la respiración. Era Dorian Fenwick.
_._._._._._._._._._._._._

-       ¿Me permite este baile, Miss Beckesey?- repitió la pregunta el caballero.
Intentando aparentar seguridad, la que flaqueaba a momentos, Harriet se cubrió el rostro con su abanico y le entregó una de sus manos enguantadas, la que Dorian Fenwick procedió a besar inmediatamente. Un escalofrío le recorrió la espalda cuando se tocaron, pero muy distinto a la cálida emoción que la embargó al entrar en contacto con Adam Wontherlann. Percibía un intenso frío provenir de sus manos, o quizá fuera ella misma, a la que una repentina gelidez había envuelto al oir la voz de Dorian Fenwick.
Harriet siguió al caballero hasta el centro de la estancia. Fijó la mirada en sus primas, cuyas manos estaban siendo solicitadas para bailar. El agradable doctor Richmond se encontraba inclinado ante Agnés, y el conde de Blackwood, Lawrence Wontherlann, ofrecía su mano a Sofía.
Dorian Fenwick posó una mano en su cintura, alzó su derecha unida a la de su adorable pareja, y comenzaron a bailar lentamente al son del vals que los músicos con tanto talento interpretaban. Harriet podía decir con cierto orgullo, que había bailado con muchos hombres en su vida, e que incluso, en algunas fiestas se habían desarrollado discusiones sobre el turno que tenía cada caballero para compartir una pieza de baile con ella. Muchos hombres, de todas las edades, habían colocado la mano en su cintura, de la misma forma que lo estaba haciendo Dorian Fenwick en ese instante, pero jamás se había sentido tan incómoda como en aquél momento.
-       Está usted radiante, Miss Beckesey- dijo él tras unos instantes de silencio. Su voz era grave, y a momentos parecía a penas un susurro. Harriet alzó la vista e hizo un esfuerzo por mirarlo directo a los ojos.

-       Es usted muy amable- respondió.

-       Y además, baila formidablemente- agregó el caballero.

-       Creo que exagera usted.

-       No, Miss Beckesey, como tampoco es una exageración si le aseguro que usted supera con creces en belleza a sus primas.
Una alarma se disparó en el interior de Harriet. Apartó la vista abruptamente, y en el trayecto, su mirada se cruzó brevemente con la de Adam, que la observaba atentamente desde donde estaba. Sin saber por qué, y suplicante, pronunció su nombre mentalmente.
-       ¿Qué es lo que le ocurre? Vuestra sonrisa ha desaparecido. ¿Acaso he dicho algo que la ha molestado de algún modo? 

-          No- mintió Harriet-. De ningún modo.

-       ¿Está usted segura?- insistió el caballero-. Le vi bailando con el futuro conde. Veo que ya tuvieron la oportunidad de conocerse.
El corazón de Harriet palpitó aceleradamente al oír hablar sobre Adam, y a la vez, una profunda inquietud la invadió. ¿Acaso él se había dado cuenta de la simpatía que sentía por el hijo del Conde? ¿O es que acaso había pronunciado su nombre en voz alta, y no mentalmente, como había creído en un principio?
-       Respeto mucho a Mr. Lawrence Wontherlann, es un hombre íntegro y honesto, pero me temo que su hijo no ha heredado, ni siquiera una pequeña porción, de su rectitud y cordura- opinó él, sin apartar ni un instante la mirada de la joven-. Le digo esto para prevenirla- Harriet alzó la vista y lo miró, profundamente sorprendida con su afirmación-, porque creo que él tiene interés en usted. Puedo estar equivocado, es verdad, pero los años de experiencias a uno lo hacen entender y captar cosas que los jóvenes, más incautos e inocentes, no podrían jamás llegar a comprender. La honra del hijo del Conde se encuentra mancillada por la  numerosas mujeres a las que ha seducido y luego abandonado a su suerte- aseguró Dorian Fenwick, admirándola con atención-. Todas eran bella y refinadas como usted, Harriet... Todas cayeron rendidas a sus pies, y fueron cruelmente utilizadas y engañadas. Todas...
Fenwick alzó una mano, y le acarició una delicada mejilla. Una mejilla suave y blanca como el mármol; una mejilla que, en un tiempo no muy lejano, le pertenecería por completo...

19 comentarios:

anne wentworth dijo...

NOOOOOOOOO!!!!!!!....
porque??...porque me haces esto????..... siempre me pones el continuara... cuanado mas emocionante esta!!!..... si, lo se, que ese es el chiste tenernos en un hilo de la emocion, pero mira que he envidiado a Agnes, que la saco a bailar el conde, y es que es de mi preferidos, o su hijo, aunque tenga mala fama (sabemos que no es verdad), y no le hago el feo a Felipe, lastima que no se animo a sacar a Sofia, total que va muy bien el baile, solo espero que Adam vaya a rescatar a Harriet de las garras de Dorian... muy buen capitulo!!!... ya espero con ansias el siguiente capitulo....ahhhhh!!! muy bueno, muy bueno!!

Anónimo dijo...

Que hombre tan detestable ese Fenwick, lo peor es que hay muchos semejantes a el alla afuera je je!.
Te sigo leyendo y gracias por compartir tu obra.

Alma

Eleanor Atwood dijo...

Este Dorian juega sucio. ¡Pero que muy sucio! no se compite con otro caballero echándole tierra encima, so cobarde! háyase visto...
Espero que la sensatez de Harriet no la abandone justamente ahora...
Agnes anda asustada como un cachorrillo. tendrá que espabilarse si no quiere que el lobo la devore. Y Sofía... ¡Ains, si es que un halago bien hecho rompe las más duras barreras que construimos a nuestro alrededor!


Un beso y gracias por el chapter.

Eli dijo...

No me esperaba a Sofía caer tan rápido y tan felizmente, la inocencia es lo que tiene... esperemos que Harriet consiga abrirle los ojos, ya que ella parece más intuitiva.

En cuanto a Julián, en un principio pensaría en hacer lo que Harriet haría, pero has mencionado que su pasado le lleva a actuar así, por lo que me abstengo de juzgarlo de momento.

Estoy deseando que llegue el lunes ^^

Scarlett O'Hara dijo...

Tension! madre mia que tension!
Tengo tantas cosas que decirte que no se por cual empezar. Creo que lo haré por Agnes, mi querida y timida Agnes, que parece ser la mitad de mi personalidad en persona jejeje
Ya sabemos que los polos opuestos se atraen, y creo que en esa fiesta no hay polos mas opuestos que los de Agnes y el truan de Julian, que por cierto, me empieza a gustar un poquitin, y eso que al principio le tenía un asco....puede que la nueva foto que has puesto de él tenga algo que ver al respecto. Como decía, que me pierdo por las ramas, Agnes es una tierna flor aún en forma de capullo y Julia es un vividor y un espabilado un poco excentrico y misterioso, son totalmente incompatibles, pero a la vez son tal para cual. No puedo evitar acordarme de la Bella y la Bestia, Julia pareceia en un principio no tener sentimientos ni corazón como una bestia, pero creo que puede que lo que necesite sea a Agnes para darse cuenta de que no es tan fribolo y egoista como pretende.
Pasamos al siguiente asunto. Sofia, la otra mitad de mi personalidad hecha carne. ¿Como puede caer en la mentiras y falsos flirteos de Dorian?¡Chica tu eres mas lista que todo eso! Sofia es inteligente, prudente, ella no se deja llevar por sentimientos alocados, sospecha de todo y de todos, y va Dorian y con cuatro pasos de baile la engatusa.......
Pero puede que la pobre Sofia, tan distanciada de los jovenes y el amor, se sienta sola, y que su deseo de sentirse querida haya hacho que se descuide a las primeras de cambio que un hombre guapo muestre un cierto interes en ella. Porque seguro que Dorian ha sido el primero en flirtear con ella en su vida.
Aún así, solo espero que Sofia reaccione, que despierte de ese absurdo letargo en el que parece haber entrado, y que se de cuenta de la estupidez que esta cometiendo.
Por último y no menos importante, tenemos a Harriet y Dorian (como no), ese hombre cree que podrá utilizarla para hacer daño a Adam, eso, o simplemente es del tipo "quiero lo que no puedo tener", en ambos casos, seguro que no es amor lo que le impulsa a hacercarse a Harriet.
Siento que el comentario sea tan largo, pero es que había muchas cosas que comentar.
Por ultimo quisiera comentar los cambios de fotos que has realizado en el lateral del blog,me encantan las fotos nuevas que has puesto de Felipe, Julian y Agnes, aunque de esta ultima tambien me encanta la anterio que tubo, la única que no me cuadra es la nueva foto de Sofia, en la anterior aparecia muy arreglada con unos tonos muy favorecedores y en una pose estupenda,en esta nueva foto sale fea y parece mayor de la edad que se supone que tiene, con esto no pretando que te enfades conmigo, es simplemente que su personaje significa mucho para mí, y me ha sorprendido mucho el cambio.
Besos y espero muy pero que muy impaciente el proximo capítulo:)

Eileen dijo...

ANNE WENWORTH... Querida, gracias por tu emoción! No creas que sólo es una tortura para ti acabar la historia en momentos tan emocionantes... ¡Para mi tambien lo es! Me contraría saber cosas (sobre los personajes) que ustedes ni siquiera se imaginan que van a ocurrir... ¡y me dan unas ganas terribles de decirlas!

Pero bueno, son cosas que tienen que esperar, no? Debo cerrar mi boca!! DEBO CERRAR MI BOCA!! jajajaj

Mil cariños!

Eileen dijo...

ALMA, gracias tu por pasar por aqui, y comentar. Aunque a veces uno no lo diga, siempre es una satisfacción que los lectorex comenten.

Tienes razón, hombres como Dorian Fenwick siempre hay, los que son escasos son los buenos hombres jajajaja

Mil besos

Eileen dijo...

ELEANOR ATWOOD, verdad, verdad, verdad amiga mia!!!! La pobre Sofía no tiene experiencia la pobre, y su barrera no estaba preparada para recibir los ataques almizclados de un caballero de la talla de Mr. Fenwick.

No podemos dudas que Sofía es una mujer de gran voluntad, correcta y determinada, pero la experiencia muchas veces nos juega en contra!

Cariños.

Eileen dijo...

ELI, exacto, todos tienen un pasado. Julián no tuvo una niñez ni una adolescencia feliz, y eso es algo que revelaré poco a poco. Incluso, ha llegado a mencionar más de una vez, que le daría lo mismo que su padre muriera en la Guerra. Suena frío, pero tendrá sus razones; nuestro pasado dispone lo que fuimos, seremos y seguiremos siendo hasta el final.

Como se ha mencionado en otros comentarios, Sofía, la seria y siempre compuesta Sofía, no tiene experiencia. Seguramente es primera vez que un hombre la corteja de esa manera, ¿como no iba a caer? ¿Quién podía prepararla para eso? Sólo viviendo.

Besos

Eileen dijo...

SCARLETT O'HARA, amiga, adelante!!!! Me encanta que comenten, y que me hablen de la historia, de sus opiniones, y de lo que podría cambiar o no del blog!! Me parece simplemente maravilloso y constructivo!!

Empecemos por parte, entonces:

Asi, Agnés y Julián. ¿Que pareja, no? Tan distintos, y a la vez, hacen una inusual y adorable pareja. También creo que Julián lo que necesita es amor, la pregunta es si él deseará que se compadezcan de esa forma de él; si reconocerá que puede cambiar, que necesita cambiar. Es un hombre orgulloso, cínico, altanero, un truhán desde todos los puntos de vista, se necesitaría un milagro para efectuar semejante trasnformación...o amor.

Sofia!!! Si, Dofía es lista, precavida, modesta, correcta, pero la falta de experiencia nos convierte, en ciertas ocasiones, como pequeños niños ingenuos e indefensos ante las aves rapaces del exterior. También espero que reaccione, por que Dorian Fenwick es un hombre de temer.

Respecto a Harriet y a Dorian Fenwick, éste hombre le dará más de algún problema. Si fue capaz de seducir a tres hermanas, sin que éstas se dieran cuenta del engaño hasta que no fue demasiado tarde; ¿cuántos artilugios y malvadas maquinaciones podrá urdir para obtener lo que desea?

Me encanta que me comentes sobre las fotos. Y al respecto, también me encantaría que todas me ayudaran con ellas. La idea es no cambiar de actriz o actor, pero si pudieran decirme imágenes que ustedes creen que les conviene más, yo encantada. Siempre las estaré cambiando para darle más dinamismo al blog.

La cambiarpe la imagen por ti, espero que la próxima te guste más.

Besos. ¡¡Y bienvenida a Blackwood Manor una vez más!!

Karla Castel dijo...

¡Hola!, ya leí todos los capítulos en 2 días jaja.

Me encantaaaa tu novela, pero me molesta eso de "Una mejilla suave y blanca como el mármol; una mejilla que, en un tiempo no muy lejano, le pertenecería por completo..." ¿QUÉ? ¿eso quiere decir que caerá en las redes de Fenwick? Dios mío más salado no podía estar Adam, ya le quita a la segunda chica ahora y usando los falsos rumores, ojalá que Harriet sepa la verdad ya.

Espero la siguiente parte, feliz sábado.

Besos.

Dulce Cautiva dijo...

Hola guapa!, he de decirte k he venido a visitarte para agradecerte k el otro día pasarás x el club y me felicitaras x haber alcanzado los 300 seguidores y voy y me encuentro con la grata sorpresa de k habías publicado nuevos capítulos. Los he leido de un tirón y me han dejado con ganas de más... he de confesar que Mr. Dorian me cae fatal y lo considero un granuja, no hace más que meter las narices donde no lo llaman y sembrar dudas y desconfianza en la pobre Harriet. Espero k a lo largo de la historia, todo le vaya mal y acabe recibiendo su merecido.

Bueno reina, te dejo k tengo más blogs pendientes x visitar. A ver si cuando vuelva a pasarme me llevo otra muy buena noticia como esta, jejeje.

Un besazo amore y hasta otra!, muak!!!

Scarlett O'Hara dijo...

Eileen,
me alegro que no te enfadaras por mis observaciones, a veces puedo ser un poco pesada, si me paso solo tienes que advertirmelo jejeje
Te doy las gracias por la nueva foto de Sofia que has puesto es realmente bonita, mucho más sin duda que la anterior. La primera foto que pusiste de ella, en la que si no recuerdo mal aparecia vestida de color lila, y esta ultima que has puesto reflejan mejor su personaje.
Por cierto, no he podido dejar de advertir la nueva foto del señor Adam, sin duda el cambio en él ha sido para mejor, para mucho mejor jejeje, agora entiendo a Harriet.
Besos:)

anne wentworth dijo...

Eileen:
Me ha pedido nuestra amiga Lady Bingley que te haga llegar un mensaje, que esta facinada con tu historia, pero que blog no la deja por ningun medio dejar comentarios en tu historia, que te ha mandado correos, pero no sabe si los recibiste, si supieras de algo para ayudarla, pero que esta pendiente del desarrollo de la historia....
besos!

AKASHA BOWMAN. dijo...

Querida:
hoy antes de darte mi opinión al respecto del maravilloso capítulo voy a empezar por referirte lo que me inducen las imágenes de los protagonistas de la historia, que muestras en el lateral. Me encantan todas y de hecho las encuentro muy apropiadas para cada personaje, la de Agnes me gusta mucho más esta que la anterior pues ofrece una imagen si cabe más aniñada e ingenua. En cambio la de Sofía me quedo con la otra, pues en esta transmite un halo de pillería que creo que no posee la joven dama, pues lo suyo es la prudencia y la moderación. Por lo demás... genial y además creo que encajan a la perfección las imágenes escogidas con cada personaje.

Bien, vamos al asunto.

He sentido (y he visto perfectamente en mi cabeza) la imagen de Agnés ruborizada, con el balconcillo de su pecho en cruel ascenso y descenso, con sus manitas enguantas oprimiendo el abanico con tal violencia que de carecer de guantes podríamos percibir los nudillos blancos, con las lágrimas oscilando en sus pestañas...¡qué sinvergüenza ha sido Julian! Pero ¿sabes qué? Que su comportamiento vil ha engrandecido sin duda aún más el carácter caballeroso de mi bello Richard.

Vaya, y yo que creía que la alimaña más peligrosa por el momento era Julian y ahora aparece (nunca se había ido, realmente) el señor Fenwick... ¿a qué juega? ¿Simula encantado con la compañía de la recatada Sofía hasta el punto de derribar sus barreras para luego y con una facilidad pasmosa adular a la aguerrida Harriet? ¿Qué le pasa a este hombre?

-(Antes de seguir permíteme resaltar un fragmento tan bien descrito que me pareció estarlo viendo en pantalla grande: " La observó estirarse los pliegues del vestido con desinterés, y luego sonreír sin motivo alguno." Fascinante)-

Bueno, nada más me resta por decirte, solo que esa certeza final de Dorian me mata: una mejilla que en breve sería suya por completo... oh no no no, mi querido señor, espero que la joven Harriet sea lo suficientemente sensata como para no dejarse embaucar por lo que parece ser un galán del tres al cuarto.

Espero la nueva entrega hoy, cada vez te superas, reina.

Besos

TheVillageInRed dijo...

Querida te he enviado un correo...que me han comentado que hay algún problema y hay quién no puede comentarte en tan maravillosa historia...

Besines querida!!

Anónimo dijo...

Si HOla no no

Anónimo dijo...

jopeta que no puedo. MariCari Bss.. niña

Lily Willie dijo...

Dios mio que descaro el de Dorian, decir que Adam no tiene honor. Este Dorian me recuerda a Wickham de ''Orgullo y prejuicio''. Aunque espero que en este caso las injusticias que ha hecho sean reveladas y Adam recupere su buen nombre.

Me encanta tu historia los personajes, la manera en que se relacionan, realmente eres una gran escritora. Y agregar las fotografias sobre los personajes fue una maravillosa idea, ya que es mas facil imaginarse las escenas.

Maravilloso!!