sábado, 28 de mayo de 2011

BLACKWOOD MANOR: Capítulo 2 (2/2)

El mayordomo las guió hacia un Hall Central donde una enorme araña de cristal colgaba del centro del cielo. Enormes ventanales se alzaban hacia el techo, cubiertas de tul blanco y largas cortinas recogidas color vino. Una chimenea de mármol y hierro forjado reposaba a un costado de estancia. En cada esquina, se erguían grandes jarrones de porcelana, llenos de las más exóticas y diversas flores. Harriet alargó una mano hacia uno de sus pétalos, sedosos y brillantes, y los acarició con delicadeza.
-      No hagas eso, Harriet- le advirtió Sofía.
La joven continuó observando la flor con mirada soñadora, como si no la hubiera escuchado.
-      ¿Ves lo hermosa que es? Mira. Tócala.
-      No- se negó la joven-. No es correcto.
Harriet le dirigió una mirada llena de extrañeza. ¿Que no era correcto? ¿Por qué no? ¿Quién dijo que no era correcto? Pero no llegó a formular ninguna de las interrogantes, ya que Agnés las instó a seguir caminando.
Por el costado oeste del salón se extendía una escalera alfombrada y gruesa que conducía al segundo piso y a las alcobas. Se conectaba en lo alto a una segunda escalera, que se alzaba desde el extremo opuesto del Salón Principal. Harriet no pudo evitar dejar escapar un murmullo de sorpresa. Un hermoso mural se desplegaba ante ellas; una función de colores, pasión y sentimiento. Sofía y Agnés continuaron su camino tras darle un breve vistazo, pero Harriet no pudo evitar detenerse y admirarlo en silencio.
El mural estaba dividido en cuatro espacios o temas: iniciaba con un hermoso paisaje soleado, lleno de verde y flores brillantes; el siguiente tema, y unido al anterior, se mostraba el mismo ambiente, pero de colores más opacos, lleno de dorado, amarillo y café. "El otoño", pensó Harriet apreciando el multicolor colchón de hojas que cubría la tierra. Luego el paisaje cambiaba, llenándose de gris, lluvia y depresión. El cielo estaba llenos de nubes, soltando su carga como un manantial de lágrimas. "Y por último, la primavera", se dijo Harriet. La hermosa y esperanzadora primavera, con sus renuevos, sus brisas frescas, sus atardeceres cálidos...
-    Las estaciones- murmuró Harriet, haciendo que Sofía y Agnés se dieran la media vuelta.
Atwater, al contrario de las otras dos muchachas, se había detenido a admirar el mural junto a Harriet. Al oír las palabras de la muchacha, el viejo mayordomo asintió con la cabeza.
-      Sí, las estaciones, Miss Beckesey. Así es como la bautizó Mrs. Wontherlann cuando la acabó.
-      ¡Es... es magnífica!- opinó la joven-. Los colores, las figuras, la luminosidad del sol. Todo es perfecto, y da a conocer el alma sensible de su autor- aseguró-. Entréguele por favor mi más sincera admiración a la esposa del Conde.
Atwater bajó la vista, y esbozó una triste sonrisa.
-       Ella ha muerto hace mucho tiempo, Miss Beckesey- le informó con la mayor delicadeza que pudo.
Harriet sintió que su corazón se contraía afligido. Admiró el hermoso mural, y suspiró. No conocía a Mrs. Wontherlann, pero saber que había muerto le producía una extraña tristeza. De alguna forma, a través de esa pintura la había conocido; era una persona de alma sensible y delicada, una mujer amante del arte y llena de sentimiento; una mujer con la que habría deseado hablar y compartir impresiones.
-       Cuanto lo lamento- dijo al fin.

-     No se aflija usted. Eso ha ocurrido hace muchos años- la consoló el mayordomo dirigiéndole una afable sonrisa.
A los pocos instantes, las tres primas se hallaban cómodamente colocadas en su cuartos. Las alcobas estaban conectadas interiormente, por unas portezuelas casi completamente disimuladas en las murallas. A través de ellas, las jóvenes podrían comunicarse y charlar durante las noches.
Las atendieron tres doncellas, las que las ayudaron a bañarse y luego a vestirse. Una vez estuvieron listas, se juntaron en el cuarto de Sofía, que era el que mediaba entre el de Agnés y el de Harriet. Cuando Harriet entró al alcoba, encontró a Agnés sentada ante el espejo, y a Sofía peinándole sus largos cabellos dorados. Las dos jóvenes alzaron la mirada y le sonrieron en señal de saludo.
-     ¿No es maravilloso este lugar?- preguntó entrando en el cuarto, y acercándose a los ventanales. Unos maravillosos y cálidos rayos de sol se filtraban por el cristal, y acariciaron la piel de su rostro -. Jamás hubiera imaginado que nos encontraríamos con esto. ¡Y un lugar tan alejado e inhóspito! Estoy esperando ansioso ver el resto de Blackwood Manor- y al ver a Sofía fruncir el entrecejo, agregó de inmediato-: Pero con prudencia y a su debido tiempo, claro.
La joven asintió satisfecha, y siguió peinando a Agnés.
-      Lo que es a mí, este viaje me ha sentado fatal- opinó esta última.

-      ¿Cómo te sientes, querida?- la interrogó Sofía.

-      Creo que tengo jaqueca; la cabeza me da vueltas- contestó.
-      Quizás no debamos bajar a cenar hoy día.

-      Al contrario, pienso que salir de nuestros cuartos podría sentar bien a Agnés- opinó Harriet-. Hemos estado toda la tarde encerradas en estas habitaciones con el sol pegando en los ventanales. Que Agnés esté abochornada no es de extrañar.
Sofía sopesó sus palabras, y miró pensativamente a Agnés.
-      Quizás Harriet tenga razón- dijo Agnés, más animada-. Los cuartos están demasiado calurosos, y eso debe tenerme en este estado.
-       No lo sé, ya lo veremos- dijo Sofía finalmente-. Ahora sería bueno que descansáramos hasta la hora de la cena. Luego ya veremos qué hacer. ¿Está bien?- preguntó.
Agnés asintió en silencio.
-       Lo que tú digas- dijo a su vez Harriet con resignación.




6 comentarios:

AKASHA BOWMAN. dijo...

Bueno, ya habrás visto que me he leído tus tres entregas completamente encantada. Por el momento Harriet me cae muy bien (tuvo buena maestra en su abuela jejeje), Sofía peca en exceso de sensatez y comedimiento y Agnes me parece la más sensible y delicada de las tres, tímida y suave como una flor (como esa flor que no se debe tocar, según Sofía jejejejejej)

Una pregunta: ¿has decicido qué día de la semana vas a subir los capítulos o con qué asiduidad al mes? De todas formas e independientemente de tu respuesta que sepas que estaré atenta; me gustan las historias decimonónicas y creo que las que escribimos siempre tenemos mucho que aprender las unas de las otras.

Lots of love, my dear

Lil dijo...

Comento directamente en esta :)
Me ha encantado por el momento el segundo capítulo. Harriet me parece la típica rebelde que se comporta bien pero que en el fondo, es muy centrada. (no sé si me explico xD)
El entorno y la mansión parece magnífica (ya me la he imaginado), y la figura detrás de las cortinas promete ^^

PD:Seguiré leyéndote, pero a partir del próximo sábado,q ue hasta entonces no estoy ;)
PD2: estoy totalmente de acuerdo con Akasha que las que escribimos debemos aprender unas de otras (: (aunque a mí todavía no me salen como yo quisiera las historias del siglo XIX)

Eileen dijo...

Hola amigas!!! Gracias por comentar!!! Yo también pienso que Harriet ha tenido una maestra genial, Akasha!!! jajjaja y secretito: personalmente me siento muy representada por Harriet y su personalidad apasionada y alegre. Es una amante de la vida y admiradora de lo bello; un espíritu libre.

Pienso publicar, durante este mes, al menos, cada dos días o tres días. Luego vendrán los exámenes, y tendré que darles todo mi tiempo!!!

Lil, esperaré tu regreso para que comentes!!!

Efectivamente, debemos aprender unas de otras. Asi que no duden en opinar y darme sus críticas constructivas.

Las visitaré luego!!!


All the love.

Aglaia dijo...

Hola, mil gracias por pasar por mi casa, me he venido corriendo a la tuya y estoy fascinada, tiene un aire romántico que me encanta.

Veo, tal y como comentabas que tienes una novela en progreso, y aunque solo he dado una mirada de refilón, para no saber lo que ocurre, me encanta tu estilo. Tan pronto como me sea posible, que espero sea ya me pondré a leerla desde el primer capítulo, como se merece tu obra, no dudo que me gustará muchísimo :)

Un abrazo, feliz martes.

Dulce Cautiva dijo...

Ya sabemos más del conde... Es viudo. Me pregunto yo si será el nuevo amor de Harriet o no... Ya veremos, pero tendrá k ser después d la siesta, jejeje. Hasta lueguito!!!

Lily Willie dijo...

Solo dos capitulo e leido y han bastado para que me encante esta historia es maravilloso tu manera de escribir. Espero que puedas seguir adelante en la escritura sin ningun problema.